El escándalo por la detención de Heather Locklear al conducir en la autopista en estado “sospechoso”, ha tomado un giro bastante especial: la persona que llamó al 911 y quien indicó que Heather “conducía borracha”, es nada mas ni nada menos que una ex-periodista de Us Weekly, que venía siguiendo de cerca a la actriz, y quien se encargó también de avisar a los paparazzi momentos ANTES de la llamada al 911 ¿Estaba todo armado?
Jill Ishkanian – persona que fué despedida del tabloide US Weekly por hackear los ordenadores y robar información y direcciones de artistas – fué la mujer que llamó al 911, y la única testigo de toda esta saga.
Esta mujer – quien tiene una causa pendiente con el FBI por el problema que tuvo con US Weekly – estaba siguiendo a Heather Locklear en su coche en el área de Montecito, y observó a la actriz entrar a un mercado. Cuando salió y subió a su coche, Ishkanian llamó al 911, aún a pesar de que el coche no estaba en marcha.
No sólo eso, fuentes informan que inmediatamente, Ishkanian llamó a los paparazzi para darles el “tip” de la historia y avisarles que Locklear estaba a punto de ser “agarrada”.
TMZ, popular sitio paparazzi, fué uno de los primeros en estar alli – y quien reporta también esta densa historia – y obtuvo las fotos del momento, sin saber por ese entonces, que todo estaba “armado” por Ishkanian.
La cosa se pone peor para Heaher con este último detalle: Ishkanian es la única testigo que dice que la vió conduciendo erráticamente y que dice que estaba ebria, aún a pesar de que los tests que le hicieron a la actriz para detectar alcohol, dieron negarivos.
Lo cierto es, que si esta mujer armó todo, ha dañado con esto, aún mas la reputación de Locklear – aunque ella no hubiera hecho nada, el escándalo ya esta. ¿Triste no? Ojalá Heaher ataque con una buena defensa y la mande a la cárcel si todo es mentira, y armado para obtener unos dólares.

